Cuarenta y un palito

Antes tenía dos dedos de frente y me abrí un blog para hacer uso de ellos.

Ahora, que le añado un palito a mis cuarenta tacos, me doy cuenta que, me importa más el tamaño del corazón que el de la frente.

No sé cuánto de inteligencia ni de sentido común he tenido o me queda y, sinceramente, me importa poco, al fin y al cabo yo, solo me estoy dejando el pelo largo.

Una vez leí que el ceniza es el blanco más puro, quemada media vida os hablaré de la otra.

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