Antes tenía dos dedos de frente y me abrí un blog para hacer uso de ellos.
Ahora, que le añado un palito a mis cuarenta tacos, me doy cuenta que, me importa más el tamaño del corazón que el de la frente.
No sé cuánto de inteligencia ni de sentido común he tenido o me queda y, sinceramente, me importa poco, al fin y al cabo yo, solo me estoy dejando el pelo largo.

Sigue mi blog
Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.