Mis dos dedos de frente

Yo hablando de cuando ella se levantó

Me llamo Rosa, como mi tía y como a la vez la suya. En la Universidad me decían que era nombre de señora mayor y eso hice, hacerme mayor y escribirlo.

Escribo en línea, en elipsis, en redes, en alto y de bruces la más de las veces.

Hago listas para deshacerlas, compro mantequilla para no comerla y amo a los hombres que saben a melón, como ellos.

Soy más, pero eso ya, que os lo cuente ella.

El día de año nuevo del 2020 me quedé sin voz y me abrí este blog por si me duraba mucho lo de no poder hablar, se me pasó pronto o quizás no me duró nada.

Cuando no podemos salir

Antes del confinamiento por el Covid-19 tuvimos el DANA, esos días de diciembre, sin tener ni idea, ensayaba con ellos lo que nos iba a tocar en breve. Fueron tres días en casa, escribí esto y lo volvería a escribir en cada temporal, tenga el nombre que tenga. EN CASA ESTAMOS Diluvia de forma huracanada … Seguir leyendo Cuando no podemos salir

Amor como principio y final

Estaba yo pensando que estaría genial para este verano tener un altavoz de esos que se conectan de forma inalámbrica, para poder sacarlo a la terraza y que nuestras noches infinitas de gin-tonics de fresa y planes de fuga tengan banda sonora. Luego me he dado cuenta que todavía no es verano, que nuestras noches … Seguir leyendo Amor como principio y final


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